El controvertido caso del supuesto envenenamiento del exagente ruso Serguei Skripal parece abrir hoy una nueva temporada con revelaciones adicionales en ese sentido del sitio de hackers Anonymous.

La publicación volvió exponer decenas de documentos que hablan sobre la actividad de la organización británica Integrity Initiative (II) relacionada con el caso de Skripal, según la citada fuente, a la cual se refiere la televisión capitalina.

En medio de los esfuerzos de Londres por crear un bloque a su alrededor de potencias occidentales alistadas en los actos de rusofobia, una nueva revelación parece demostrar la planificación anticipada del caso Skripal.

Según Anonymous, años antes del incidente en la ciudad inglesa de Salisbury, la II propuso la expulsión masiva de diplomáticos rusos del Reino Unido, a causa de una eventual ‘catástrofe’ que impulsaría y reforzaría el poderío de defensa británico.

Los encargados de poner en función el citado plan habrían llamado a especialistas en armas químicas y biológicas, mientras contactaban con Pablo Miller, el supuesto reclutador de Skripal.

En noviembre pasado, el sitio Cyberguerrilla.org, publica, a nombre de Anonymous, documentos y facturas de II que demuestran como esa entidad utiliza dinero de los contribuyentes británicos para estudiar la jefatura del Partido Laborista y al canal RT.

Siempre según Anonymous, otro documento se refiere a un informe elaborado en 2015 por Viktor Madeira, funcionario del Instituto de Dirección Estatal (IDE), donde expone un grupo de propuestas para sancionar a Rusia.

Entre las iniciativas figuraba la expulsión de ‘todos los espías y agregados militares de Rusia de la mayor cantidad posible de países’, señala el grupo internacional de hackers.

Madeira vio en esa propuesta una repetición de la operación FOOT, cuando en 1971 Londres expulsó a 105 diplomáticos soviéticos.

El director del IDE, Christopher Donnelli, revela el citado grupo, recibió el cargo de jefe del regimiento de especialistas de la Inteligencia Militar, que pertenece, a su vez, a la I Brigada de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento, creada en 2014.

Para octubre de 2016, Donnelli, junto al general Richard Berro, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas británicas, daba una valoración desfavorable sobre las posibilidades del Reino Unido para enfrentar un ataque de Rusia, según Anonymous.

Donnelli consideraba que si no ocurría alguna catástrofe que estimulara a las personas u obligara a una respuesta, entonces se debería buscar la forma de llevar al Gobierno a tomar conciencia del problema y pasarlo al espacio de discusión política.

‘Debemos iniciar un debate o esperar algo terrible que nos enoje y nos obligue a actuar’, afirmaba Donnelli.

De su lado, Berron recibe a especialistas en armas químicas y biológicas como Mark Laberic, del laboratorio militar de Port Down, situado a poco más de 10 kilómetros de Salisbury, donde el 4 de marzo pasado aparecieron inconscientes Skripal y su hija Julia.

Tras conocerse el caso de Skripal, Londres acusa casi de inmediato a Moscú de organizar el supuesto ataque químico.

El caso estuvo acompañado de una campaña mediática de Londres, en la que la II se mostró muy activa, denuncia el sitio de hackers.

En abril, Reino Unido logró reunir a una veintena de países en un boicot que llevó a la expulsión de más de 100 diplomáticos rusos.

Los planes eran utilizar a la compañía Harod Associates para estudiar la reacción de los medios de difusión rusos y las redes sociales, conocido como operación Iris, sobre la cual Anonymous publica 25 documentos.

Por otro lado, Miller se reúne en 2018 en la sede del IDE con representantes de la organización ‘Cascos Blancos’ que Moscú vincula con grupos terroristas y acusa de organizar videos falsos sobre casos de ataques químicos en Siria.

Además, Anonymous destaca que en octubre de 2018, un antiguo compañero de armas de Miller en el cuarto regimiento británico de tanques, el periodista del servicio de radio y televisión BBC Mark Urban, publica su libro Skripal Files.

El libro de Urban se basa en una entrevista tomada ‘casualmente’ a Skripal seis meses antes del incidente de Salisbury, señala el sitio de los referidos hackers.

Moscú demanda a Londres aclarar de qué forma pudo determinar cuál era el antídoto a aplicar a Skripal y su hija, y si para su elaboración se empleó un material de base, que presume la creación del neoroparalizante supuestamente empleado en ese caso.

La nueva temporada del asunto Skripal parece poner más en evidencia que Londres pudo fabricar el supuesto ataque químico con propósitos internos y para buscar el aislamiento de Rusia, consideran analistas locales.

Antonio Rondón García

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