De necesario y proporcionado calificó hoy la canciller federal alemana, Angela Merkel, el ataque militar de Estados Unidos, Reino Unido y Francia contra Siria.

En un comunicado publicado este sábado, Merkel mostró su apoyo a la agresión y agregó que Alemania dará todos los ‘pasos diplomáticos’ con el fin de mantener la convención internacional para la prohibición de las armas químicas.

‘La acción militar era necesaria y proporcionada para garantizar la vigencia de la prohibición del uso de armas químicas y advertir al régimen sirio frente a nuevas violaciones de este acuerdo internacional’, aseveró.

Aunque la líder democristiana dejó claro durante esta semana que su país no se implicará directamente en la ofensiva, justificó el ataque como una condena internacional a las infracciones relacionadas con el uso de armas químicas.

El 12 de mayo, Merkel viajará a Italia para recibir la ‘Lámpara de la paz de San Francisco’, regalo que los frailes del Sacro Convento quieren ofrecerle por ‘su obra de reconciliación a favor de la pacífica convivencia de los pueblos’.

No obstante, su respuesta al ataque contra Siria está en contradicción con estos presupuestos y refleja una actitud distanciada del proceso pacífico para la conciliación de los pueblos.

El ataque occidental estuvo ‘dirigido contra instalaciones militares’ y su objetivo fue ‘reducir la capacidad del Gobierno para emplear armas químicas’ e impedir nuevos ataques a la población civil, sentenció la canciller.

Sin embargo, en las últimas horas se dieron a conocer evidencias de que la supuesta agresión con sustancias tóxicas fue una puesta en escena de los llamados Cascos Blancos, organización aparentemente humanitaria, la cual responde a los intereses de Reino Unido y otros países occidentales.

‘Apoyamos que nuestros socios estadounidenses, británicos y franceses, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, asumiesen responsabilidad de esta manera’, agregó Merkel, en un gesto que ensombrece las luces de la paz predicada con anterioridad.

En este complejo escenario, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, pidió un alto el fuego duradero respetado por todas las partes.

Juncker exhortó a lograr una solución política liderada por la ONU para conseguir la paz en ese país, aunque también justificó la agresión como una respuesta al presunto ataque químico en la ciudad de Duma.

Mientras, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, acusó a Occidente de utilizar un ataque químico falso para justificar su agresión a un Estado soberano.

Si el mundo se traga las acciones de Estados Unidos en Siria, el siguiente ataque podría producirse en cualquier país, declaró el presidente del Consejo de la Comisión de Asuntos Extranjeros del Senado ruso, Konstantín Kosachev.

Asimismo, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, exhortó a los miembros del organismo multilateral a evitar todo acto que pueda agravar la situación.

Por su parte, Siria denunció que el bombardeo occidental tenía como principal propósito entorpecer una visita de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), programada para este sábado.

El mundo amaneció con esta lamentable noticia, mientras algunos líderes internacionales justifican la acción desde pretextos que atentan contra la soberanía y empeoran el sufrimiento del pueblo sirio. La Lámpara de la paz hoy está apagada.

Rachel Pereda Punales

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