El estratega Stephen Bannon levanta alarmas hoy en sectores políticos y la opinión pública de Estados Unidos, ante el temor de que esta polémica figura tenga demasiado influencia sobre el presidente Donald Trump.

La controversia en torno al también publicista y periodista comenzó poco después de que el nuevo mandatario se impusiera en las elecciones de noviembre pasado, un triunfo en el cual muchos consideraron a Bannon como una pieza clave.

Este hombre de 63 años, quien se llegó a comparar con Satanás o el personaje Darth Vader de la Guerra de las Galaxias, fue uno de los directores de campaña del candidato republicano y ayudó a sentar las bases de la victoria desde su sitio de noticias Breitbart News.

Tal publicación es muy próxima a la llamada derecha alternativa (alt right) norteamericana, un conjunto de ideologías que se opone al multiculturalismo y la inmigración, y que se sustenta en el nacionalismo, la supremacía blanca, la islamofobia y el antifeminismo, entre otras posturas.

Por eso cuando a mediados de noviembre Trump colocó a Bannon como su jefe de estrategia y consejero principal, se desataron las luces rojas en torno a la imagen que proyectaba este personaje calificado de provocador, machista y racista.

El fuego de la polémica se avivó el fin de semana último, cuando el jefe de Estado tomó la decisión inédita de nombrar a Bannon como parte del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) junto a los secretarios de Estado y Defensa, y otros funcionarios especializados de alto rango.

Aunque en otras ocasiones se permitió a estrategas políticos asistir a reuniones del NSC, esta es la primera vez que uno de ellos se convierte en invitado permanente de ese ente dedicado a supervisar la política exterior y asesorar al mandatario al respecto.

Bannon sentado en el NSC es peligroso y sin precedentes. Debe ser removido, escribió en Twitter el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, quien indicó que se necesitan personas experimentadas, no un operativo político de extrema derecha.

Para la senadora republicana por Maine, Susan Collins, el nombramiento del asesor político para esa instancia es totalmente inapropiado, y se dijo muy sorprendida, decepcionada y en desacuerdo con la decisión del presidente de reestructurar ese importante comité.

Bajo el título de ‘¿Presidente Bannon?’, el diario The New York Times publicó este martes un editorial en el cual expresa que el país nunca vio a un asesor hacer tanto daño, de manera tan rápida, a la popularidad o aparente competencia de su supuesto jefe (el presidente).

Trump jamás se mostró muy dispuesto a acercarse a los votantes más allá de la base minoritaria que le dio la victoria, y Bannon, cuyas huellas son notorias en cada una de las iniciativas recientemente adoptadas por el mandatario, se está asegurando de que no lo haga, indicó el periódico.

Pero, según la publicación, la orden ejecutiva que politiza el proceso para tomar decisiones de seguridad nacional sugiere que el estratega se quiere posicionar no solo como el titiritero, sino como un presidente de facto.

El asesor ya dirigió al jefe de Estado en acciones como la orden para construir un muro en la frontera con México o la prohibición temporal de que entren al país refugiados y ciudadanos de siete países con mayoría musulmana, señaló a su vez la cadena CNN.

A decir de la televisora, el papel de Bannon eclipsó al estratega y asesor tradicional, pues rápidamente tomó la custodia de las políticas de Trump no solo como táctico, sino como uno de sus principales arquitectos.

Su rol en las órdenes ejecutivas del presidente y su puesto en el NSC llevaron a que miles de usuarios volvieran tendencia en Twitter la etiqueta #StopPresidentBannon, y a través de ella se preguntaron si el asesor será el nuevo dueño de la Casa Blanca.

Por medio de ese hashtag los usuarios de la red social acusan al presidente de ser un títere, de haber despedido a personas capacitadas para escuchar a alguien sin experiencia, e incluso llegaron a mofarse de que Trump se esforzó para ser presidente y luego Bannon le arrebató el puesto.

Así expresan el rechazo hacia esta figura, quien manifestó hace algunos meses que haber sido los malos en la campaña electoral les resultó beneficioso.

La oscuridad es buena, señaló en una entrevista, y como ejemplos mencionó al exvicepresidente Dick Cheney, Darth Vader y Satanás. ‘Eso es poder y nos ayuda cuando ellos (los liberales o los medios) se equivocan, cuando son ciegos a lo que somos y lo que estamos haciendo’, resaltó entonces.

Martha Andrés

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