Un ensayo nuclear subterráneo en Norcorea, realizado la víspera, desplazó de la atención internacional a la novena reunión anual desde 2009 de los cinco líderes políticos del Brics, celebrada el 4 y 5 de septiembre en Xiamen. Se trata de un club más bien exclusivo, notable por no haber aceptado otros socios –tras la entrada de Sudáfrica en 2010, a iniciativa de China–, a pesar de variadas e insistentes manifestaciones de interés. Entre ellas, se entiende, la de México, a cuyo presidente de la época, Felipe Calderón, le resultaba difícil admitir que Brics se escribiese sin M. A partir de la quinta cumbre en 2012, como muestra de apertura, el anfitrión en turno ha invitado a líderes de algunas otras economías emergentes y en desarrollo, por lo general de su entorno regional inmediato. Esta vez acudieron los presidentes de Egipto, México y Tayikistán, así como el primer ministro de Tailandia. Sin embargo, el documento final de la cumbre, con 71 párrafos y más de 7 mil 500 palabras, no deja constancia de su presencia.

El tema dominante de los despachos noticiosos originados en la cumbre y, con toda probabilidad, de los encuentros bilaterales que participantes y huéspedes sostuvieron al margen de los trabajos formales, fue ese ensayo nuclear. Se abordó en el párrafo 44 del comunicado: Mucho deploramos el ensayo nuclear realizado por la RPDC. Expresamos profunda preocupación sobre los actuales disensos y la prolongada tensión nuclear en la península coreana. Subrayamos que ésta sólo puede ser resuelta por medios pacíficos y por el diálogo directo entre todas las partes concernidas.Adviértase que los tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que no pertenecen al Brics se expresan al respecto con tono y tonada por completo diferentes. Para Trump, toda propuesta de conversar con los dirigentes norcoreanos es un intento de ‘apaciguamiento’, que debe evitarse, y para su embajadora en la ONU, debe procederse a un inmediato endurecimiento de las sanciones, suspendiendo los suministros de petróleo. Tanto Xi como Putin expresaron en Xiamen su desacuerdo con el recurso a sanciones más severas. Tras las recientes unanimidades, es probable que se registre uno o dos vetos si el proyecto de resolución que se discute en Nueva York propone esas sanciones adicionales y es llevado a votación en estos días.

La sección relativa a la paz y seguridad internacionales (párrafos 35 a 59) me parece las más original e innovadora del texto final de Xiamen. Las anteriores, concentradas en la cooperación intra-Brics, los temas comerciales, económicos y financieros multilaterales y la gobernanza global, reciclan planteamientos de anteriores cumbres del Brics o de otros clubes, como el G20. Subrayo una excepcion: política industrial.

La industrialización de los países en desarrollo es, por lo general, el tema olvidado en este tipo de reuniones internacionales. Los Brics, sin embargo, renovaron su compromiso con la cooperación industrial, incluyendo políticas industriales y capacidades de producción [para] aprovechar conjuntamente las oportunidades derivadas de la nueva revolución industrial y acelerar nuestros procesos de industrialización (párrafo 13). Algunos de ellos son muestra del buen resultado de políticas industriales bien diseñadas y aplicadas.

En materia de paz y seguridad internacional, el Brics –del que hacen parte dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y tres firmes aspirantes a esa condición– incluye un muy claro enjuiciamiento del recurso, por desgracia cada vez más frecuente, a sanciones decididas en forma unilateral o por grupos o bloques establecidos. Condenamos [dice en parte el párrafo 38] las intervenciones militares y las sanciones económicas unilaterales, así como el uso arbitrario de acciones coercitivas unilaterales adoptadas en violación del derecho internacional y de normas universalmente reconocidas de las relaciones internacionales. Afirmamos que ningún país debe ampliar su seguridad a expensas de la de otros. (Cabe recordar, entre paréntesis, que es inadmisible la pretensión de incrementar el número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad y que el objetivo de superar su insuficiente representatividad debe alcanzarse mediante el aumento de miembros electos sin acceso al veto.)

Tres amplios párrafos de la declaración (49 al 51) se dedican a las acciones de combate al terrorismo y uno más (53) al tráfico de estupefacientes. Destaca una clara formulación sobre las crecientes vinculaciones, en algunas regiones del mundo, entre el tráfico de drogas, el lavado de dinero y el crimen organizado y el terrorismo. El reconocimiento de estas vinculaciones y un conocimiento objetivo de las mecánicas en que se manifiestan es la base indispensable de acciones efectivas para combatir estos flagelos. Hubiese sido deseable una referencia a las iniciativas nacionales, cada vez más extendidas, para sustituir algunas acciones punitivas por medidas de salud pública y permitir el uso individual, medicinal o recretativo, de ciertas sustancias.

Entre los temas que ocuparán en los próximos años espacios mayores en la agenda global destacan las zonas polares del planeta, en virtud de los cambios inducidos por el cambio climático, y el espacio extraterrestre, ante los anuncios de una reactivación de misiones exploratorias de diverso alcance en los próximos decenios. En ambos casos, el Brics propone enfoques que, de entrada, proscriban los aspectos militares o armamentistas y aseguren –el Ártico, la Antártida y el espacio exterior– como áreas de cooperación pacífica, abierta a todos los países.

Los líderes invitados tomaron parte en un foro al margen de la cumbre del Brics, que tuvo lugar el 6 de septiembre y se denominó Diálogo de economías emergentes y países en desarrollo. El portal de la cumbreincluye numerosas fotografías y videos de la ocasión y un solo texto: el discurso del presidente Xi. Por separado, da cuenta de las reuniones bilaterales de éste con sus cuatro invitados. En su discurso, Xi les explicó con detalle las recientes iniciativas multilaterales de China, en especial la Ruta Marítima de la Seda Siglo XXI. De acuerdo con el portal de la presidencia mexicana, en el foro, Peña Nieto siguió una línea similar: compartió ante los líderes lo que México está haciendo en torno al Objetivo Seis de los ODS, es decir, la promoción de la Educación de Calidad, y se refirió a los tres pilares de la reforma educativa: mejores maestros, mejores escuelas y mejores contenidos, como la hoja de ruta para seguir ofreciendo a los niños y jóvenes del país las mejores herramientas de desarrollo. Cada quien su tema, podría decirse.

Jorge Eduardo Navarrete

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