La maldición del ejército de Estados Unidos: Hombres que se equivocan, negligentes y armados hasta los dientes con misiles y bombas nucleares

En 2015, noventa y dos oficiales estadounidenses fueron suspendidos porque habían estado cometiendo tropelías, tomando drogas o durmiendo en las bases de lanzamiento de misiles. Estos hombres estaban encargados de proteger y operar 150 misiles nucleares en la base FE Warren de la Fuerza Aérea en Wyoming, que representa una tercera parte de los 400 misiles Minuteman 3 que se mantienen “en alerta de activación ” las 24 horas en las bases de lanzamiento de misiles dispersas en el Norte de Great Plains.

Dos oficiales de entre 22 y 27 años estaban a cargo de cada una de las bases de lanzamiento de misiles, y cada hombre estaba armado con una pistola para disparar a cualquiera con un comportamiento sospechoso.

Las bases de lanzamiento de misiles están equipadas con equipos de vieja generación, como disquetes o teléfonos que generalmente no funcionan. Cada misil Minuteman 3 contiene tres bombas de hidrógeno, casi 50 veces el poder de destrucción de la bomba de Hiroshima. Evidentemente, se exige que los oficiales a cargo de estas armas cumplan con estrictos estándares de comportamiento en todo momento.

De acuerdo con la investigación, catorce aviadores habían consumido supuestamente cocaína. Otras drogas involucradas fueron éxtasis, LSD y marihuana. En general, aproximadamente un centenar de agentes participaron en el escándalo de los años 2015 y 2016.

El piloto de primera clase, Nickolos A. Harris, quien se dice que es el líder de la banda de narcotraficantes, declaró que no tuvo problemas para obtener LSD y otras drogas de civiles y se declaró culpable de usar y distribuir LSD además de éxtasis, cocaína y marihuana.

Una nota al margen: debido a que el LSD había aparecido pocas veces en las pruebas de drogas de las Fuerzas Armadas, en diciembre de 2006 el Pentágono eliminó las pruebas de LSD de los procedimientos estándar de pruebas de drogas.

En más episodios de malversación, el vicealmirante Timothy Giardina, jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, fue despedido por apostar de forma ilegal, mientras que el general mayor, Michael Carey, un hombre a cargo de los 450 bases de lanzamiento de misiles intercontinentales, fue despedido después de una visita a Moscú cuando se emborrachó, cantó en clubes nocturnos y anduvo de amoríos con mujeres.

Tomando en cuenta todos estos hechos, entre muchos otros, es sorprendente para mí que todavía estemos aquí sin haber sido incinerados en un holocausto nuclear global. Baste decir que estamos en manos de hombres falibles armados hasta los dientes con misiles y bombas de hidrógeno.

Helen Caldicott

Artículo original en inglés:

The Malfeasance of the US Military. Fallible and Negligent Men Armed to the Teeth with Missiles and Nuclear Bombs, publicado el 8 de junio de 2018.

Traducido por Ariel Noyola Rodríguez para el Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research).

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