“Ojo por ojo, diente por diente”. Déjà vu. El concepto se remonta a Mesopotamia y al Código de Hammurabi, una colección de 282 leyes inscritas en un pilar de piedra (Véase imagen a la izquierda).

Hammurabi gobernó el Imperio babilónico entre 1791 y 1750 a.C. El concepto de “ojo por ojo” se utilizó como una justificación legal y como un instrumento de conquista imperial. Bajo el Imperio romano se denominaba Lex Talionis. “Una venganza autorizada por la ley”. Y eso es precisamente lo que están haciendo Estados Unidos y ahora también Rusia.

Es un juego peligroso, ¿Cuál será el resultado? El colapso de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia sería un desastre.

¿Tomará represalias la Duma rusa contra la decisión del Congreso de Estados Unidos de excluir a los medios de comunicación de origen ruso (incluidas las cadenas internacionales de noticias Sputnik y RT) de las conferencias de prensa realizadas en el Capitolio? Esta decisión se implementó luego de un fallo del Departamento de Justicia de Estados Unidos que exige el registro de RT America en calidad de “agente extranjero”.

El 21 de noviembre, el Comité Ejecutivo de Corresponsales de Radio y Televisión del Congreso de Estados Unidos envió una carta a RT América. En adelante, la cadena RT será excluida de las sesiones del Capitolio:

“El Comité Ejecutivo de Corresponsales de Radio y Televisión del Congreso ejerció su autoridad, según lo recogido por las reglas de la Cámara del Senado, para retirar las credenciales de noticias a la cadena RT por voto unánime el 21 de noviembre de 2017“.

“Las reglas de las oficinas de prensa establecen claramente que las credenciales de las noticias no pueden emitirse a un solicitante que esté empleado por gobiernos extranjeros o bien sea representante de los mismos”.

“Luego de su registro como agente extranjero en virtud de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés), la cadena RT dejó de estar entre los medios de comunicación seleccionados para tener credenciales de noticias” (Véase Stephen Lendman, Rusia-Gate Gone Wild, Global Research, noviembre de 2017).

La decisión de la Duma rusa de tomar represalias en lugar de buscar una solución diplomática es equivocada.

Según un informe de la cadena Sputnik, la decisión de prohibir el ingreso a los medios estadounidenses al parlamento ruso está programada para entrar en vigor la próxima semana.

El legislador ruso de la Cámara Alta, Igor Morozov, opinó también sobre el tema y señaló que las restricciones podrían imponerse a mediados de diciembre.

“La prohibición de entrada al edificio afectará a los medios de comunicación no solamente que están fondeados completamente por Estados Unidos, sino también de manera parcial”, agregó el legislador.

Al hacer comentarios sobre las propuestas de los legisladores rusos, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, apuntó:

“La discusión concierne a los medios de comunicación estadounidenses ya que los ataques contra medios extranjeros, en particular contra los de origen ruso, atentan contra la libertad de expresión; por desgracia, [todos estos ataques] se están gestando desde Estados Unidos”. (Sputnik, 1 de diciembre de 2017)

¿Cuáles serán las consecuencias más graves de las medidas de represalia de “ojo por ojo” estilo Hammurabi?

Si no se logra un “acuerdo de alto al fuego” entre Washington y Moscú, este proceso no únicamente continuará, sino que pondrá en peligro toda la estructura de la diplomacia y el diálogo internacional (que de por sí ya se encuentra en uno de sus puntos más bajos).

Y esto ocurre además en un momento muy crítico: el mundo se encuentra en una peligrosa encrucijada, las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Rusia están en peligro, errores de cálculo en la política exterior, particularmente por parte de Washington, podrían llevar a lo impensable: acciones de tipo “ojo por ojo, diente por diente”, estallido de una guerra nuclear, un primer ataque preventivo ataque nuclear de parte de Estados Unidos contra Corea del Norte.

Recordemos algunas de las circunstancias de la crisis de los misiles cubanos, hace 55 años, en octubre de 1962.

Lo que diferencia la crisis de los misiles de octubre de 1962 de la realidad actual:

  1. El presidente que hoy despacha en la Casa Blanca, Donald Trump, no tiene la menor idea de cuáles son las consecuencias de una guerra nuclear.
  2. Como parte de las consecuencias del llamado Rusiagate, hoy la comunicación entre la Casa Blanca y el Kremlin está socavada. Trump no tiene permitido hablar con Putin. Por el contrario, en octubre de 1962, los líderes de ambos bandos, a saber, John F. Kennedy y Nikita S. Khrushchev, estaban plenamente conscientes de los peligros de la aniquilación nuclear. Por ello, colaboraron con vistas a evitar lo impensable.
  3. La doctrina nuclear fue completamente diferente durante la época de la Guerra Fría. Tanto Washington como Moscú entendieron las realidades de la destrucción mutuamente asegurada, un concepto que aparentemente desconocen tanto Donald Trump como su secretario de Defensa, James “Perro Rabioso” (‘Mad Dog’) Mattis. Hoy, el Pentágono clasifica a las armas nucleares tácticas con una capacidad explosiva (rendimiento) de entre un tercio y seis veces una bomba de Hiroshima, considerándolas “inofensivas para la población civil porque las explosiones son subterráneas”.
  4. Un programa de armas nucleares por una inversión de un billón de dólares, lanzado por primera vez bajo Obama, ya está en marcha.
  5. Las bombas termonucleares de hoy en día son 100 veces más poderosas y destructivas que una bomba de Hiroshima. Tanto Estados Unidos como Rusia tienen desplegadas varios miles de armas nucleares.

Todos estos factores requieren restablecer el diálogo entre Rusia y Estados Unidos y, específicamente, el diálogo y el intercambio entre la Duma rusa y el Congreso estadounidense, pues este último está discutiendo la activación de diversos mecanismos para restringir la autoridad del presidente de Estados Unidos de lanzar un ataque nuclear en contra de un país extranjero.

Y hay otro aspecto fundamental nque rara vez se menciona en los medios de comunicación: una guerra contra China está actualmente sobre la mesa del Pentágono como se indica en un informe publicado por la Corporación RAND elaborado por encargo del ejército de Estados Unidos.

Lo que resulta más perturbador de todo esto es que el Pentágono confía firmemente que puede ganar una guerra contra China o Rusia, ambas potencias nucleares.

Michel Chossudovsky

Michel Chossudovsky: Profesor emérito de Economía de la Universidad de Ottawa, es fundador y director del Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research). Sus escritos se han publicado en más de 20 idiomas, es un activista antiglobalización y antibélico. Ha actuado como profesor visitante en organizaciones académicas en Europa del Este, América Latina y el Sudeste asiático, además de asesor de gobiernos en países en desarrollo y consultor de organizaciones internacionales como el programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Ha sido galardonado con la Medalla de Oro de la República de Serbia por sus escritos sobre la guerra de agresión de la OTAN contra Yugoslavia (2014).

Artículo original en inglés:

The Kremlin’s “America-Gate”? “An Eye for an Eye”. Will Russia’s Parliament “Retaliate”, Block U.S. Media from the Duma, publicado el 1 de diciembre de 2017.

Traducido por Ariel Noyola Rodríguez para el Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research).

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