El horizonte urbano de Pyongyang, ¿Compite con Manhattan y la Torre Trump?

La República Popular Democrática de Corea está siendo brutalmente sometida por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), si no es que ya se encuentra en la inanición, por una votación de 15 a 0; esto es, por unanimidad. Ninguno de los 15 estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, y mucho menos los cinco miembros permanentes, han tenido el valor de rechazar la resolución asesina, redactada y propuesta por Estados Unidos de América, un país cuyo nombre se relaciona cada vez más con delincuencia internacional y criminalidad.

El diario The New York Times informa el 22 de diciembre de 2017:

“El presidente Trump ha utilizado casi todos los mecanismos de presión a su disposición, salvo matar de hambre al pueblo de Corea del Norte con tal de cambiar la postura [del Gobierno]”, dijo el martes el asesor de seguridad interna de la Casa Blanca, Thomas P. Bossert. “Entonces, no tenemos mucho espacio aquí para aplicar más presión para cambiar su postura”.

Me vienen a la mente dos preguntas inmediatas: primero, ¿Quién se cree Trump para chantajear al Consejo de Seguridad de la ONU para que castigue a las naciones que no se doblegan a sus deseos imperiales?

Sí, chantajear, porque eso es exactamente lo que refleja [Trump] con su comportamiento en el plano internacional. Un ejemplo es la reciente resolución de la ONU para anular la decisión unilateral de Trump de declarar a Jerusalén como la capital de Israel, la respuesta de él, de Donald Trump, fue amenazar con observar de cerca quién votaría en contra de [la voluntad] de Estados Unidos. Con el objetivo de castigar a esas naciones monetariamente o con otras sanciones; y segundo, ¿Cómo es posible que Rusia y China se hayan sumado a este programa de sanciones genocida que está incluido en esta resolución del Consejo de Seguridad de la ONU?

Tanto Rusia como China saben que los argumentos de Washington contra la República Popular Democrática de Corea se sustentan en una telaraña de mentiras. Que todo lo que proviene de Washington no es sino una mentira, o una omisión de hechos, es bien conocido por todo el mundo. En este caso, en el que dos súper potencias emergentes, Rusia y China, tienen el derecho de veto para decir NO a estas sanciones ilegales, surge el cuestionamiento: ¿Por qué no utilizaron su veto?

Más aún, dado que Rusia y China también son ‘sancionadas’ por Washington por no ‘comportarse’, y porque Rusia y China son aliados naturales de Corea del Norte. – ¿Por qué siguieron el juego del chantaje de Washington? – Un veto podría haber enviado un mensaje claro a tipos absurdos como Nikki Haleys y Donald Trumps de este mundo, que no hay más miedo al demonio, pero que las placas de poder claramente se están alejando de Washington.

¿Fue acaso por temor a que el ‘loco’ presionara finalmente el botón rojo ante una provocación? – Votar lo mismo que el ‘loco’ no es razón suficiente para creer que el hombre ‘loco’ no va a presionar el botón nuclear. – Entonces, ¿Qué tipo de diplomacia es esta? – ¿Quizás miedo a más sanciones dirigidas en contra de Rusia y China?

Esto sería francamente ridículo, ya que ambos países, fundadores de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), están casi totalmente desvinculados de las economías occidentales centradas en el dólar, en contraparte, [Rusia y China] encabezan una nueva economía que ya comprende alrededor de la mitad de la población mundial y un tercio de los flujos de la economía mundial. Por lo tanto, bien pueden funcionar con independencia de Occidente. No existe un temor real frente a las sanciones.

¿Entonces por qué votaron así?

Tal vez porque ellos, Rusia y China, quieren mostrarle al mundo que no importa cómo voten, ellos harán lo que consideren adecuado, como en este caso no adherirse a la sanción, ya que no permitirán que la gente de Corea del Norte, sus amigos y aliados, sofocados hasta la muerte. Esto les diría a las naciones que aún no se atreven a contradecir Estados Unidos: “No tengan miedo, estamos de su lado”.

Hace ya un mes, Reuters informó que, según el representante de Corea del Norte en la ONU con sede en Ginebra, quienes más sufren las sanciones son mujeres y niños. Esto ya lo sabemos. Sucede en casi todas partes cuando se aplican sanciones. Por ejemplo, en Irak, bajo el programa de sanciones aplicada por Clinton, luego de un informe publicado por la ONU en 1995,

“576,000 niños iraquíes pueden haber muerto desde el final de la guerra del Golfo Pérsico debido a las sanciones económicas impuestas por el Consejo de Seguridad, de acuerdo con dos científicos que investigaron el país para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés)”.

Además, el estudio reveló “una desnutrición cada vez mayor entre los jóvenes, lo que sugiere que habrá más niños en riesgo durante los próximos años”. De hecho, cerca de un millón de iraquíes han muerto como resultado de una década de sanciones impuestas por Estados Unidos.

¿Permitirá el mundo números similares -o superiores- de personas muertas en Corea del Norte , únicamente porque la República Popular Democrática de Corea ha optado por defenderse de la autoproclamada ‘nación elegida’ que durante más de 60 años se negó a firmar un acuerdo de paz y en su lugar no hace sino amenazar de manera permanente? ¿Corea del Norte con juegos de guerra militares de gran potencia anuales a lo largo de la Península Coreana?

Corea del Norte no ha hecho daño a ninguna otra nación. De hecho, Corea del Norte no tiene la intención de comenzar una guerra con nadie. El pueblo de Corea del Norte ha tenido el coraje y la fortaleza para erigirse como una nación socialista bajo el aislamiento casi total de un país que fue devastado por Estados Unidos en 1953 y que significó la pérdida de 30% de su población, alrededor de tres millones de personas. ¿Alguien se pregunta por qué Corea del Norte ha optado por asumir una posición defensiva a pesar de todo?

Esta es la ciudad de Pyongyang en 1953. Completamente destruido por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (y reconstruido por Corea del Norte).

Y nadie se da cuenta, incluidos los 15 países del Consejo de Seguridad de la ONU que condenaron a la República Popular Democrática de Corea a morir de hambre, que Corea del Norte ha declarado en numerosas ocasiones que no desea más que la paz, que está dispuesta a firmar un programa de desarme nuclear junto con todas las demás potencias nucleares; y está lista para negociar, siempre y cuando Washington deje de realizar maniobras militares arriesgadas y peligrosas y sobrevuelos territoriales de sus aviones de reacción.

¿Por qué Corea del Norte, o cualquier otra nación, no tiene el mismo derecho que –Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China, Francia, Israel, India, Pakistán y los estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con armas nucleares como Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y Turquía –todos aquellos que presuntamente adquirieron armas nucleares tácticas B61 (‘Made in America’) dirigidas en contra de Rusia, Irán y otros países del Medio Oriente supuestamente por “motivos de defensa”?

Turquía tiene cinco veces más armas nucleares que Corea del Norte en su base militar de Incirlik, Bélgica y los Países Bajos tienen cuatro veces más armas nucleares que la República Popular Democrática de Corea.

Peter Koenig

Peter Koenig: Economista y analista geopolítico. Antiguo miembro del personal del Banco Mundial, trabajó ampliamente en todo el mundo en los ámbitos del medioambiente y los recursos hídricos. Da conferencias en universidades de Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Escribe regularmente para el Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research), ICH, RT, Sputnik, PressTV, The 21st Century (China), TeleSUR, The Vineyard of The Saker Blog y otros sitios web. Es autor de Implosion – Un thriller económico sobre guerra, destrucción ambiental y avaricia corporativa – ficción basada en hechos y en 30 años de experiencia del Banco Mundial. También es coautor de The World Order and Revolution – Ensayos de la Resistencia.

Artículo original en inglés:

North Korea – UN Security Council’s “Killer Resolution”,15 to 0: Choking a Country into Submission, publicado el 25 de diciembre de 2017.

Traducido por Ariel Noyola Rodríguez para el Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research).

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