Unos cinco mil militares hicieron hoy historia al inaugurar los IV juegos militares de los ejércitos en polígonos de siete naciones y con participación de 32 países.

El festival de los ejércitos en su cuarta edición, entre otros objetivos, busca forjar espíritu de camaradería, inculcar la idea de que los estados participantes prefieren usar las armas solo en competencias amistosas y no en una guerra real.

Rusia, el organizador y uno de los principales anfitriones del evento, logró que banderas de países con diferencias en ocasiones irreconciliables, estuvieran presentes en la ceremonia.

La India, Paquistán, Armenia, Azerbaiyán, Siria, Israel y otras naciones estuvieron con sus insignias en una modesta inauguración en el Parque de exposiciones Patriota, en esta provincia de Moscú.

El festival se extiende desde el 28 de julio hasta el 11 de agosto próximo y, además de Rusia, se desarrolla en Kazajstán, China, Azerbaiyán y Belarús, mientras se realiza por primera vez en Irán y Armenia.

De los 27 tipos de competencia previstos, los de mayor participación y más populares son el de biatlón de tanques, realizado en el polígono Alabino, del citado centro, con 23 equipos, divididos en cuartetos por cada ronda competitiva.

Angola, Armenia, Azerbaiyán, Belarús, Venezuela, Kazajstán, la India, Irán, Kuwait, Kirguistán, China, Laos, Mongolia, Nicaragua, Rusia, Serbia, Tayikistán, Uganda participan en ese evento, además de Vietnam, Myanmar y Sudáfrica, que lo hacen por primera vez.

Todos los países emplean el T-72B3, excepto los tanquistas chinos, que manejan máquinas de su país, y los belarusos el T-72, modernizado en las fábricas de esa vecina nación.

El otro concurso más popular es Límite del francotirador, que se realiza en la histórica ciudad belarusa de Brest.

A ese evento asisten especialista de Armenia, Azerbaiyán, Bangladesh, Belarús, Venezuela, Zimbabwe, Kazajstán, Rusia, China, Kirguistán, Irán, Marruecos, Mongolia, Myanmar, Uzbekistán, Paquistán, Siria y Filipinas.

En la competencia de aviación Aviadarts, que en este año regresa al polígono Dubrovich, en la región de Riazan, toman parte unos 60 aviones y helicópteros de Belarús, Kazajstán, Rusia y China.

Para este año, el gigante asiático acoge los eventos de Empeño de Suborov, Ruta segura y Desembarco naval, mientras uno de los ejercicios de la Armada se realiza en el Mar Oriental de China.

Aunque la Organización del Tratado del Atlántico Norte ignora las invitaciones de Rusia, en Armenia se realiza el concurso ‘Combates de la cooperación’, al que asiste, entre otros, Grecia, además de Rusia, Belarús, Armenia, Kazajstán, Irán y Uzbekistán.

Irán acoge la prueba Profundidad, donde los buzos de Rusia, Venezuela, la India, Siria, Sudán, Sudáfrica, Kazajstán y el país anfitrión, muestran sus habilidades en labores de salvamento.

Azerbaiyán es sede de una de las etapas del festival naval, pues en su capital Bakú se efectúa la Copa del Mar, con participación de marineros de ese país, Rusia, Irán y Kazajstán.

En ese evento están involucrados dos buques artilleros de la flotilla del Caspio, mientras Azerbaiyán, Kazajstán e Irán lo harán con una nave cada uno.

Los kazajos se encargan esta vez de organizar el concurso Master del fuego artillero, en el polígono de Gvardeiskoe, con la presencia, además, de Azerbaiyán, Belarús, Zimbabwe, Venezuela, Irán, Kirguistán, Uzbekistán, Siria, Tayikistán y Rusia.

La geografía de las competiciones abarca ciudades rusas en tres distritos militares: occidental, central y sur, incluido San Petersburgo, Pskov, Naginsk, provincia de Moscú, Riazan, Mur (Vladimir), y Volzhski (Volgogrado), entre otras.

El festival de armas y habilidades para usarlas en el aire, mar y tierra también se convierte en un pretexto para confraternizar directamente entre militares de decenas de países, que parecen buscar más bien asentar bases para la paz y no para la guerra.

Antonio Rondón García

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