Ronroneo de maquinaria y explosiones producen una tensa calma en la frontera entre El Líbano y la Palestina ocupada por Israel, luego que éste último comenzó a destruir túneles en la operación Escudo del Norte.

El régimen de Tel Aviv inició la faena de tapar esas obras soterradas que atribuye a la organización político militar libanesa Hizbulah y de hecho perturba una estabilidad relativa que dura 12 años.

En 2006, tuvo lugar la más reciente incursión a El Líbano por el Ejército israelí, en la cual la entidad usurpadora sufrió una derrota en 33 días como resultado de la resistencia impuesta por Hizbulah.

Los libaneses residentes en las inmediaciones de la línea fronteriza no entienden muy bien que está ocurriendo del otro lado, aunque abrigan la esperanza de que, como en ocasiones anteriores recientes, la amenaza no pase de ahí.

El 4 de diciembre pasado, Israel denunció la existencia de esos túneles y alegó que violan su soberanía, aunque se dice que tal vez sean de mucho antes y ahora se forma el alboroto para salvar la deteriorada imagen del premier, Benjamín Netanyahu.

Hizbulah no ha respondido a esas declaraciones.

Los libaneses que viven a lo largo de la frontera en el sur, testigos de la invasión israelí de los años 80 y la guerra de 2006, dicen que no están seguros del significado de esta maniobra de los enemigos.

Todos esperan que, al igual que en otras escaramuzas precedentes sobre tala de árboles u ovejas descarriadas, la sangre no llegue al río.

La localidad meridional libanesa de Kfar Kila parece indiferente ante la amenaza con el tránsito habitual de automóviles a lo largo de la carretera paralela a la frontera y tiendas abarrotadas de artículos navideños con la población en un ir y venir sin aparente preocupación.

Pero el peligro está ahí, en tanto que los residentes reconocen que, por debajo de las tensiones de rutina, esta vez podrían surgir graves problemas.

Mohamad Fakir, gerente de un centro comercial ubicado a 200 metros de la línea fronteriza y frente a un puesto del ejército israelí, sería blanco directo en un intercambio de artillería.

‘Vi a los israelíes cavando hoy, expresó, ¿qué quieren ahora?’

Fakir nació en Kfar Kila y allí ha vivido toda su existencia; conoció la operación Litani, de Israel, en 1978, y la invasión de 1982, y no cree que los acontecimientos actuales conduzcan a la guerra, aunque…sabiendo lo rápido que los eventos se salen de control, él muestra alguna preocupación.

En su testimonio reproducido por la cadena televisiva qatarí Al Jazeera, el comerciante dice que, si el último incidente se convierte en un conflicto importante, Kafr Kila puede ser el inicio de la agresión.

Las Fuerzas de Paz de la ONU para El Líbano (FPNUL) confirmaron la existencia de los túneles, empero Fakir estima que hay motivaciones políticas detrás de la denuncia de la parte israelí.

‘No hay túneles, dijo, incluso su propia gente no lo cree’.

Al respecto, el escritor Thanassis Cambanis, apuntó que el alboroto parece dirigido a la opinión pública israelí por razones políticas internas.

Se sabe que dos días antes del anuncio para la operación Escudo del Norte, la policía recomendó una investigación contra Netanyahu por soborno, fraude y otros cargos.

El primer ministro israelí está involucrado en tres casos de corrupción que empañan su imagen y la de su partido antes de un año electoral.

Sus críticos dicen que el tema reciente de los túneles e Hizbulah, son trucos para desviar la opinión pública.

Otro vecino de Kfar Kila, Ghassan Eid, quien a vive a tres minutos a pie de la frontera, declaró su total apoyo a la Resistencia islámica libanesa e incluso si viola con sus túneles la soberanía del usurpador.

‘Los israelíes vuelan (con naves de guerra) sobre nuestras cabezas todos los días’, dijo, ¿y qué, si Hizbulah construyó túneles?’

El canciller Gebran Bassil denunció que en lo que va de año, el régimen de Tel Aviv irrespetó en más de mil 400 veces la soberanía marítima, aérea y terrestre de El Líbano.

‘Nos asustan todos los días, así que deberían saber qué se experimenta’, dijo Ghassan.

‘Las aldeas estaban llenas de túneles’, recordó, durante la última guerra con Israel e Hizbulah emergió de la tierra y atacó a los tanques y los expulsó de nuestro país!’, exclamó en unas declaraciones retransmitidas por Al Jazeera.

En el contexto actual, un conflicto entre las dos partes extendería los escenarios, a juzgar por las expresiones del secretario general de la Resistencia islámica libanesa, Hassan Nasrallah.

‘Cualquier conflicto futuro con Israel se libraría en Israel y no solo en El Líbano’, advirtió.

Armando Reyes Calderín

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